La nueva cultura del agua es, hoy, algo más que una reivindicación.
La red está llena de referencias y experiencias solventes y
contrastables que nos permiten aproximarnos a los retos de un recurso
imprescindible para la vida, escaso en muchos lugares y que,
desgraciadamente, podemos ligar directamente a la salud de millones de
niños todo el mundo.
UNICEF
calcula que más de 400 millones de niños sufren por una falta de acceso
seguro a este recurso. Es más, en la mayoría de países en vías de
desarrollo, la falta de infraestructuras condena a niños y mujeres a la
penosa tarea de ir a buscar agua, a menudo a kilómetros de distancia, lo
que deja muchos niños fuera de la escolarización. La organización
mundial cree que la falta de agua potable contribuye anualmente a la
muerte de 1.5 millones de niños menores de 5 años, debido a la diarrea.





